Es raro, pero Mojito se lanza a los envases vacíos de yogurt. Es imposible comer uno sin que él te acaricie con la patita pidiendo más. Ayer se le cayó su primer diente. No tenía ni idea de que los gatos cambiaban los dientes. Me asusté al principio, pero después vi que donde estaba ese odioso colmillo ávido de sangre humana ahora hay un mini-dientecillo indigo de un felino de tal categoría como mi Mojito.
En otro orden, hace sólo semana y media que volvimos de roma y se me ha hecho eterno desde entonces. Ya empieza la época de estudio “intenso” y el mundo se ralentiza.
Sólo tengo que decir que fue un viaje corto, intenso y romántico.
http://twitpic.com/3e55wi
como aun no tengo las fotos de Roma, dejo una de Londres… (¡que sólo hace un mes y algo que volvimos!)